Última actualización : 6 de mayo de 2009.
Bonito el nombre que los hispanohablantes le hemos dado a esta bendita manía de apuntar, ahora públicamente y en la red mundial, cuantas ideas u ocurrencias se nos pasan día a día por la cabeza. Cuaderno de bitácora era, en todas las naves, el libro pequeño en el que se apuntaban a lo largo de la travesía los diferentes valores que marcaba la aguja de marear, que a su vez estaba situada en una caja o armario contiguo al timón, que se llamaba bitácora. Y bitácora, a su vez, procede de la voz francesa "bitacle", o sea, habitáculo. Aquí van, pues, las anotaciones en mi cuaderno.